holdthisphoto:

1911

holdthisphoto:

1911

lapetitecole:

Detroit, c.1942 Harry Callhan

lapetitecole:

Detroit, c.1942 Harry Callhan

(Source: mpdrolet)

archiveofaffinities:

David Hockney, 1001 Dental Building, Santa Monica, California, 1968

archiveofaffinities:

David Hockney, 1001 Dental Building, Santa Monica, California, 1968

thetuesdayafter:

Tacita Dean

thetuesdayafter:

Tacita Dean

(via theoppositionscenario)

(Source: witchcraftdestroysminds, via bartleby-company)

bartleby-company:

Llegué a huir de las ruinas, prefiriendo a los más hermosos monumentos del pasado esos jardines bajos que llaman latomías, donde los limones tiene la ácida dulzura de las naranjas, y las orillas del Ciana, que, entre los papiros, corre aún tan azul como el día en que fluyera para llorar a Proserpina.
Llegué a despreciar en mí esa ciencia que constituía antes mi orgullo; esos estudios, que eran mi vida entera, no parecían tener más que una relación enteramente accidental y convencional conmigo. Me descubría otro, y existía. ¡oh júbilo!, por fuera de aquéllos. Como especialista, me vi estúpido. Como hombre, ¿me conocía? Estaba naciendo, apenas, y no podía saber como quién nacía. Tal era lo que me faltaba por aprender.Nada más trágico, para quien creyera morir, que una lenta convalecencia. Después que el ala de la muerte ha tocado, aquello que parecía importante no lo es ya; mas sí otras cosas que no parecían importantes o cuya existencia misma se desconocía. El amontonamiento sobre nuestro espíritu de todos los conocimientos adquiridos se descostra como una capa de afeite, y en algunos sitios deja ver al desnudo la carne misma, el ser auténtico que se ocultaba.
Desde entonces fue a aquél a quien pretendí descubrir: el ser auténtico, el “hombre viejo” a quien el Evangelio no quería ya más, aquel a quien todo en torno mío, libros, maestros, padres y yo mismo habíamos tratado de suprimir en un comienzo. Ahora se me aparecía, por obra de ese peso acumulado, más borroso y difícil de descubrir, pero por ello mismo tanto más útil y valioso al descubrirlo. Desprecié desde entonces a ese otro ser secundario, aprendido, que la instrucción había dibujado por encima. Era preciso librarse de ese acumulado peso.
André Gide - El inmoralista

bartleby-company:

Llegué a huir de las ruinas, prefiriendo a los más hermosos monumentos del pasado esos jardines bajos que llaman latomías, donde los limones tiene la ácida dulzura de las naranjas, y las orillas del Ciana, que, entre los papiros, corre aún tan azul como el día en que fluyera para llorar a Proserpina.

Llegué a despreciar en mí esa ciencia que constituía antes mi orgullo; esos estudios, que eran mi vida entera, no parecían tener más que una relación enteramente accidental y convencional conmigo. Me descubría otro, y existía. ¡oh júbilo!, por fuera de aquéllos. Como especialista, me vi estúpido. Como hombre, ¿me conocía? Estaba naciendo, apenas, y no podía saber como quién nacía. Tal era lo que me faltaba por aprender.
Nada más trágico, para quien creyera morir, que una lenta convalecencia. Después que el ala de la muerte ha tocado, aquello que parecía importante no lo es ya; mas sí otras cosas que no parecían importantes o cuya existencia misma se desconocía. El amontonamiento sobre nuestro espíritu de todos los conocimientos adquiridos se descostra como una capa de afeite, y en algunos sitios deja ver al desnudo la carne misma, el ser auténtico que se ocultaba.

Desde entonces fue a aquél a quien pretendí descubrir: el ser auténtico, el “hombre viejo” a quien el Evangelio no quería ya más, aquel a quien todo en torno mío, libros, maestros, padres y yo mismo habíamos tratado de suprimir en un comienzo. Ahora se me aparecía, por obra de ese peso acumulado, más borroso y difícil de descubrir, pero por ello mismo tanto más útil y valioso al descubrirlo. Desprecié desde entonces a ese otro ser secundario, aprendido, que la instrucción había dibujado por encima. Era preciso librarse de ese acumulado peso.

André Gide - El inmoralista

(Source: naranjitoo)

bartleby-company:

Richard Long, “Sahara Line”

bartleby-company:

Richard Long, “Sahara Line”

(Source: slantedshanty)

bartleby-company:

Robert Smithson and Richard Serra, 1970, on the site of the Spiral Jetty.

bartleby-company:

Robert Smithson and Richard Serra, 1970, on the site of the Spiral Jetty.

(Source: mythologyofblue)

bartleby-company:

Laatefos, Odde, Hardanger Fjord, Norway Photochrom print, circa 1890-1900
Detroit Publishing Co. [From the Library of Congress]

bartleby-company:

Laatefos, Odde, Hardanger Fjord, Norway Photochrom print, circa 1890-1900

Detroit Publishing Co. [From the Library of Congress]

(Source: liquidnight)

cavetocanvas:

Joseph Beuys, The End of the Twentieth Century, 1983-85
From the Tate Collection:

A major theme in Beuys’s work was renewal. This sculpture developed out of his environmental concerns, particularly a plan to plant 7,000 oaks in the city of Kassel, Germany. Next to each newly planted tree would be placed blocks of basalt rock. Here, the basalt itself becomes a symbol of potential growth. A cone has been cut out of each rock, allowing the cavity to be lined with clay and felt. Embedded in dead matter, these materials suggest the possibility of new life emerging at the end of a dark century.

cavetocanvas:

Joseph Beuys, The End of the Twentieth Century, 1983-85

From the Tate Collection:

A major theme in Beuys’s work was renewal. This sculpture developed out of his environmental concerns, particularly a plan to plant 7,000 oaks in the city of Kassel, Germany. Next to each newly planted tree would be placed blocks of basalt rock. Here, the basalt itself becomes a symbol of potential growth. A cone has been cut out of each rock, allowing the cavity to be lined with clay and felt. Embedded in dead matter, these materials suggest the possibility of new life emerging at the end of a dark century.

(via kvencill)